Lectura fácil · Permiso B
Semáforos y policía
El semáforo dice cuándo puedes pasar.
La policía manda más que el semáforo.
6 min de lectura · 19 apartados
Primero mira a quién regula
En un cruce puede haber varios semáforos.
Unos regulan vehículos y otros peatones o ciclos.
También puede haber uno para un carril reservado.
No sigas una luz solo porque puedas verla.
Comprueba que corresponde a tu carril y a tu movimiento.
El vehículo de al lado puede tener una señal diferente.
Rojo fijo
El rojo prohíbe pasar.
Detente antes de la línea de detención.
Si no existe línea, no rebases el semáforo.
Si el semáforo está dentro del cruce o al otro lado, espera antes de entrar.
No atravieses el cruce para parar junto al poste lejano.
Deja libre el paso de peatones.
Amarillo fijo
El amarillo fijo también obliga a detenerse.
Solo hay una excepción: que al encenderse estés tan cerca que no puedas parar con seguridad.
No significa acelerar.
Si puedes parar de forma segura, hazlo.
No decidas por lo que haga el coche de delante.
Tu distancia y tu situación pueden ser diferentes.
Amarillo intermitente
El amarillo que parpadea exige mucha precaución.
Debes ceder cuando corresponda.
Si hay un STOP, tienes que detenerte.
Si hay un ceda el paso, debes obedecerlo.
Sin señales se aplican las reglas generales y sus excepciones.
El amarillo intermitente no te da prioridad por sí solo.
Rojo intermitente
Una luz roja que parpadea prohíbe temporalmente el paso.
También lo hacen dos rojas que se encienden por turnos.
Pueden estar en un paso a nivel o junto a un puente móvil.
No pases aunque no veas un tren ni otro peligro.
No confundas este rojo con el amarillo intermitente.
Verde y cruce bloqueado
El verde circular permite pasar en las condiciones previstas.
No entres si vas a quedar bloqueando el cruce.
Debe caber todo tu vehículo al otro lado.
También debes dejar libres los pasos de peatones y ciclistas.
Si el coche de atrás toca el claxon, la norma no cambia.
Espera hasta que puedas avanzar sin bloquear.
Si ya estás dentro del cruce
Si has quedado detenido dentro y estás bloqueando, debes despejarlo cuando puedas hacerlo sin entorpecer a quienes tienen paso.
No tienes que esperar a otra fase verde si se cumplen esas condiciones.
Pero no puedes usar esto como excusa para entrar sin salida.
La mejor decisión es prever el espacio antes de avanzar.
Flecha verde de giro
Una flecha verde sobre fondo negro permite el movimiento que indica.
Puede permitir girar a la derecha aunque el disco principal esté rojo.
No permite seguir recto.
Debes dejar pasar a los vehículos del carril al que entras.
No pongas en peligro a quienes cruzan.
La flecha no garantiza que todos los demás estén detenidos.
Flechas negras
Una flecha negra dentro de una luz roja limita esa prohibición al movimiento indicado.
Una flecha negra dentro de amarillo hace lo mismo con el significado del amarillo.
Mira también las luces de los otros movimientos.
No cambies de carril de golpe para evitar esperar.
Respeta las líneas y observa a los demás.
Semáforos encima de los carriles
Un aspa roja prohíbe usar ese carril.
Si ya estás en él, sal cuanto antes con seguridad.
Una flecha verde hacia abajo permite usarlo.
Pero no anula un STOP, un ceda ni un rojo circular posterior.
Una flecha oblicua blanca o amarilla avisa de un cierre próximo.
Busca hueco hacia el lado indicado.
Carril reversible
Un carril reversible puede cambiar de sentido.
Suele estar delimitado por dobles líneas discontinuas.
Mira la señal activa antes de entrar.
Usa la luz de cruce también de día.
No sigas a otro coche sin comprobar las señales.
Una luz apagada no equivale por sí sola a una flecha verde.
Semáforos de peatones y ciclos
El peatón puede empezar a cruzar con verde fijo.
El verde que parpadea avisa de que queda poco tiempo para terminar.
El rojo impide empezar a cruzar.
Espera si todavía hay personas acabando el paso.
La silueta de ciclo regula a los ciclos.
Un turismo no puede arrancar porque se ponga verde esa silueta.
Barras blancas
Estas luces regulan tranvías y autobuses de líneas regulares.
Si hay un carril reservado, regulan a quienes circulan por él.
Barra horizontal fija: parar.
Barra vertical fija: pasar de frente.
Barra oblicua fija: girar hacia ese lado.
Una barra de paso que parpadea exige detenerse como un amarillo fijo, con su excepción de seguridad.
La orden del agente
La orden de un agente manda sobre semáforos y señales.
Si ordena parar, detente aunque veas verde.
Si te indica un lugar concreto, sigue la indicación.
Comprueba que la orden va dirigida a ti.
No copies al coche vecino sin mirar.
El agente puede estar dando paso a otro movimiento.
Los brazos del agente
El brazo vertical manda detenerse a quienes se acercan, con las excepciones de seguridad previstas.
Si ya estás dentro de la intersección, no te obliga a quedarte en medio.
Los brazos horizontales detienen a quienes cruzan la dirección de esos brazos.
Normalmente son los que llegan de frente o por su espalda.
La orden sigue aunque baje los brazos sin cambiar de posición.
Luces y silbato
Un brazo que se mueve de arriba abajo manda reducir a los conductores afectados.
Una luz roja o amarilla balanceada por el agente manda detenerse a sus destinatarios.
Varios silbidos cortos y frecuentes mandan parar.
Un silbido largo manda reanudar.
No confundas la luz amarilla del agente con un semáforo amarillo intermitente.
Órdenes desde un coche policial
Una luz roja policial que destella hacia delante puede ordenar parar al conductor que va delante.
Debes detenerte a la derecha, delante del vehículo policial, sin crear más riesgo.
Sigue las instrucciones de megafonía.
No se trata solo de dejarlo pasar.
Un brazo del agente inclinado hacia abajo desde su vehículo también puede ordenar detenerte a la derecha.
Banderas y personal habilitado
La bandera roja del agente cierra temporalmente la calzada desde su paso.
La verde vuelve a abrirla desde el paso del vehículo que la lleva.
La amarilla exige atención.
No arranques porque parezca que ya pasó el último ciclista de una prueba.
Respeta también la regulación del personal habilitado para obras o actividades autorizadas.
Semáforo apagado y caso práctico
Si está apagado, mira si hay un agente y qué señales regulan el cruce.
Un STOP sigue obligando.
Ejemplo: tienes un ceda y otro coche llega por tu izquierda.
Debes dejarlo pasar.
Sin señales se aplica la prioridad general con sus excepciones.
Un semáforo que sigue rojo no se considera apagado por llevar mucho tiempo así.
Fuentes: Reglamento General de Circulación y normativa completa del tema.
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