Tema 18 de 19 · El vehículo

Consumo y medio ambiente

Conducción eficiente, distintivos ambientales, zonas de bajas emisiones y qué hacer con los residuos del vehículo.

Vehículo eléctrico conectado a un poste de recarga

22 min de lectura 17 apartados 64 preguntas del banco sobre esto

Leer en lectura fácil

La conducción eficiente combina anticipación, mantenimiento y elección adecuada de la velocidad y de las marchas. Evitar maniobras bruscas reduce energía desperdiciada y facilita una conducción más segura, siempre dentro de las necesidades del tráfico.

Conducción eficiente

  • Cambiar pronto a una marcha superior: en gasolina en torno a las 2.000 vueltas, en diésel algo antes. Circular en la marcha más larga posible a bajas revoluciones.
  • Anticiparse al tráfico para evitar acelerones y frenazos. Cada frenazo tira a la basura el combustible del acelerón anterior.
  • Levantar el pie en vez de frenar cuando se ve que hay que reducir: muchos motores cortan la inyección durante la retención en determinadas condiciones.
  • Evitar el ralentí innecesario en esperas prolongadas y utilizar el sistema de arranque y parada según sus instrucciones.
  • Quitar la baca cuando no se usa: vacía sigue frenando el aire y en autovía se nota bastante.
  • Presión correcta en los neumáticos y nada de peso muerto en el maletero.

La resistencia del aire crece con el cuadrado de la velocidad: pasar de 120 a 140 en autovía dispara el gasto para ganar unos minutos.

Estación de servicio
Área de descanso
Área de descanso

Preparar el viaje

Media hora antes de salir se evitan la mayoría de los problemas de un viaje largo, y casi todos son de previsión, no de mecánica.

Comprobaciones antes de arrancar

  • Presión de los neumáticos, incluido el de repuesto si lo hay, en frío y con el valor de carga si el coche va lleno.
  • Niveles: aceite, refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas.
  • Luces: que funcionen todas, incluidas las de freno y la matrícula.
  • Documentación y chaleco reflectante dentro del habitáculo, no en el maletero.
  • Baliza V-16 a mano, no debajo de las maletas.
  • La carga repartida y sujeta, y los faros reglados si el coche va hundido detrás.

Elegir la ruta y la hora

La ruta más corta no siempre es la más rápida ni la más segura. Una autovía con veinte kilómetros de más suele salir mejor que una convencional con curvas, cruces y tráfico agrícola.

Sobre la hora: la franja de las tres a las seis de la madrugada es la peor para el sueño, aunque se haya dormido bien. Y salir justo después de comer coincide con la bajada natural de alerta de primera hora de la tarde.

Distintivos ambientales

DistintivoQué vehículos
Cero emisiones (azul)Eléctricos puros, de autonomía extendida, de pila de combustible e híbridos enchufables con 40 km o más de autonomía eléctrica.
ECO (azul y verde)Híbridos no enchufables, enchufables de menos de 40 km y vehículos de gas natural o GLP, con los requisitos de emisiones aplicables de la categoría C.
C (verde)Turismos de gasolina matriculados desde 2006 y diésel desde septiembre de 2015.
B (amarillo)Turismos de gasolina matriculados desde 2001 y diésel desde 2006.
Sin distintivoLos más antiguos. Pueden tener restringido el acceso a las ciudades.

El distintivo depende de la categoría, la tecnología y el nivel de emisiones homologado. Las fechas orientan, pero la clasificación individual se comprueba en la DGT. La ITV es un trámite distinto.

Zonas de bajas emisiones

Son áreas urbanas con el acceso restringido según el distintivo ambiental. Por la Ley de cambio climático de 2021, están obligados a establecerlas los municipios de más de 50.000 habitantes, los territorios insulares y los de más de 20.000 habitantes que superen los límites de contaminación, pero cada uno fija sus propias reglas, horarios, excepciones y calendario de entrada en vigor.

Conviene consultarlo antes de entrar en una ciudad grande: la señalización de acceso existe, pero las cámaras leen la matrícula y la sanción llega igual.

Entrada prohibida en función del distintivo ambiental
Entrada prohibida en función del distintivo ambiental
Estación de servicio junto a una carretera en otoño
Estación de servicio junto a una carretera en otoño

Residuos del vehículo

Los residuos del vehículo necesitan gestión adecuada. Algunos son peligrosos; otros, como los neumáticos, tienen un circuito específico sin ser por ello residuos peligrosos.

  • Aceite usado: punto limpio o taller. Un litro contamina una cantidad enorme de agua.
  • Batería de plomo: entrega al establecimiento o instalación autorizada que la recoja. Contiene plomo y ácido; otras tecnologías requieren su gestión correspondiente.
  • Neumáticos: taller o gestor autorizado; consulta si el punto limpio los admite. No deben abandonarse ni quemarse.
  • Baja definitiva del vehículo: en un centro autorizado de tratamiento, que emite el certificado de destrucción.

Lavar el coche en la vía pública manda los restos de aceite y detergente directos al alcantarillado, y en muchos municipios está prohibido.

Ruido y emisiones

El nivel sonoro figura en la ficha técnica y se comprueba con sonómetro. Modificar el escape para que suene más es una reforma no homologada y una infracción por exceso de ruido, que puede acarrear la inmovilización del vehículo.

El filtro de partículas de los diésel necesita ciclos de regeneración a temperatura alta: si el vehículo solo hace trayectos cortos y urbanos, acaba saturándose. El AdBlue reduce los óxidos de nitrógeno y va en su propio depósito; si se agota, muchos vehículos no vuelven a arrancar.

Qué se ahorra y qué se contamina

El consumo expresa la energía utilizada para recorrer una distancia. En un coche de gasolina o diésel suele indicarse en litros cada 100 kilómetros; en uno eléctrico, en kilovatios hora cada 100 kilómetros. Un valor menor significa menos energía por distancia, pero no permite comparar directamente litros con kilovatios hora como si fueran la misma unidad.

El dióxido de carbono, o CO₂, está relacionado con la combustión y contribuye al cambio climático. Otros contaminantes, como los óxidos de nitrógeno y las partículas, afectan a la calidad del aire y a la salud. Reducir litros consumidos ayuda a reducir CO₂, pero dos coches con un consumo parecido pueden tener emisiones contaminantes diferentes por su tecnología y su tratamiento de gases.

El monóxido de carbono es especialmente peligroso en lugares cerrados. No mantengas un motor de combustión funcionando en un garaje para calentarlo ni para utilizar la calefacción. Que no veas humo no significa que no haya gases peligrosos. La ventilación de un habitáculo tampoco convierte en segura una estancia prolongada junto a un escape en funcionamiento.

Un eléctrico puro no emite gases de escape durante la marcha. Eso no significa que su uso carezca de impacto: necesita electricidad y produce desgaste de neumáticos y otros componentes. La denominación administrativa «Cero emisiones» identifica una categoría de vehículos, no una promesa de ausencia total de efectos ambientales durante su fabricación, uso y tratamiento final.

La ocupación también importa. Un viaje compartido puede repartir el consumo de un vehículo entre varias personas, mientras que varios coches con un solo ocupante multiplican desplazamientos. Para trayectos que puedan hacerse andando, en bicicleta o en transporte público, elegir otro modo evita el consumo del coche. La decisión eficiente comienza antes de encender el motor.

Caso práctico: medir un cambio de hábitos

En 300 km, pasar de una media de 7 a 6 litros por cada 100 km supone pasar de 21 a 18 litros: se ahorran 3 litros. No son cifras prometidas para cualquier coche, sino un ejemplo de cálculo. Para comparar tu conducción, utiliza recorridos y condiciones parecidas; una subida cargado y una bajada sin pasajeros no sirven como prueba del efecto de una sola técnica.

Arrancar, cambiar de marcha y mantener el control

Prepara asiento, espejos, cinturón y recorrido antes de iniciar la marcha. Arranca siguiendo el procedimiento del fabricante, sin acelerones innecesarios. Esperar varios minutos al ralentí para calentar un motor moderno suele desperdiciar combustible: es preferible comenzar a circular con suavidad y evitar exigirle mucho mientras alcanza su temperatura de funcionamiento.

En un cambio manual, la primera sirve principalmente para iniciar el movimiento. Pasa a una relación superior cuando el motor pueda mover el vehículo sin tirones ni vibraciones. El régimen adecuado depende de la motorización, la pendiente y la carga. Un indicador de cambio es una ayuda; no puede conocer por sí solo todas las necesidades de una incorporación o de un adelantamiento.

Usar una marcha larga no significa circular en la más alta a cualquier velocidad. Si el motor no responde, vibra o necesitas pisar mucho el acelerador, reduce. Una marcha demasiado larga en una subida puede exigir más esfuerzo y dejarte sin capacidad de acelerar. En una incorporación, la prioridad es alcanzar una velocidad compatible con el tráfico de forma segura.

Al aproximarte a una detención previsible, levanta pronto el acelerador y mantén una marcha engranada mientras sea adecuado. Muchos motores con inyección cortan el suministro durante la retención, siempre que se cumplan sus condiciones de funcionamiento. Cerca del ralentí vuelve a ser necesario combustible: «consumo cero» no describe todos los instantes ni todos los motores.

No circules con el embrague pisado durante una bajada. Al igual que el punto muerto, elimina la retención del motor y deja todo el esfuerzo de contención a los frenos. Elige una marcha apropiada antes del descenso y combina freno motor y frenos de servicio sin sobrecalentarlos. Tampoco se debe apagar el motor mientras el vehículo está en movimiento.

Caso práctico: una cuesta con equipaje

En llano, el coche mantiene la velocidad con una marcha larga y poca demanda de acelerador. Al empezar una subida cargado, pierde velocidad y responde mal. La actuación correcta es reducir una relación a tiempo, no mantener obligatoriamente la misma marcha para que el cuentarrevoluciones marque menos. Ahorrar no consiste en llevar el motor fuera de su zona útil.

Anticipación, distancia y velocidad estable

Observa varios vehículos por delante, los semáforos, los pasos de peatones y las incorporaciones. Esa información permite soltar el acelerador antes de llegar al punto en que tendrás que frenar. Mirar lejos no significa dejar de vigilar la distancia inmediata ni fijar la mirada en un solo punto. La observación debe alternar entorno delantero, laterales y retrovisores.

Una distancia suficiente deja margen para absorber pequeñas variaciones de velocidad sin repetir acelerones y frenazos. Seguir pegado a otro vehículo obliga a reaccionar tarde. No aproveches su estela para reducir resistencia al aire: circular demasiado cerca compromete la seguridad y puede ocultar señales, obstáculos y peatones.

La energía necesaria para acelerar se pierde en buena parte al frenar. Mantener una velocidad razonablemente uniforme evita crear velocidad que enseguida tendrás que quitar. Sin embargo, la uniformidad no debe forzarse: ante un paso de peatones, una curva o una señal, hay que adaptar la velocidad aunque eso implique frenar.

El control de crucero puede ayudar en un recorrido despejado y regular. No sustituye la observación ni es adecuado para cualquier estado de adherencia. En pendientes puede aumentar la demanda del motor para mantener exactamente la cifra seleccionada. Aprende cómo se cancela y actúa antes de que la situación exija una corrección brusca.

Al aumentar la velocidad crece la resistencia aerodinámica. Por eso un aumento pequeño de velocidad puede producir un incremento apreciable del consumo en carretera. Además, el tiempo ganado suele reducirse cuando aparecen peajes, tráfico o accesos urbanos. El límite de velocidad sigue siendo un máximo legal, no una meta que haya que mantener con viento, lluvia o visibilidad insuficiente.

Caso práctico: semáforo rojo a distancia

Ves un semáforo rojo y varios coches detenidos. Si sigues acelerando hasta el último momento, tendrás que disipar esa energía con los frenos. Si levantas antes y reduces de forma progresiva, llegas con menos velocidad y más margen. Si cambia a verde, solo continúas cuando el paso esté realmente libre; prever un cambio de fase no permite saltarse la señal.

Neumáticos, equipaje y climatización

Comprueba la presión con los neumáticos fríos y utiliza el valor recomendado para la carga y el uso previstos. No existe una presión única válida para todos los turismos. Si llevas rueda de repuesto, inclúyela en la revisión; si utilizas kit, verifica su estado y fecha de uso. La expresión «revisar cinco ruedas» no sirve para vehículos que no llevan repuesto.

Una presión insuficiente deforma más el neumático, aumenta la resistencia a la rodadura y favorece el calentamiento. Inflarlo por encima de lo indicado para ahorrar tampoco es correcto: altera su comportamiento y desgaste. No saques aire de un neumático caliente para igualarlo al valor recomendado en frío, porque quedará bajo al enfriarse.

El peso adicional exige más energía para acelerar y subir pendientes. Retira objetos que llevas durante semanas sin necesitarlos, pero conserva el equipamiento obligatorio y el material de emergencia útil. No descargues la rueda de repuesto o el sistema alternativo exigido solo para reducir algunos kilos.

La baca, los portabicicletas y los cofres alteran la forma exterior y aumentan la resistencia al aire. Desmontarlos cuando no se utilizan reduce ese efecto. Un cofre de diseño aerodinámico sigue añadiendo resistencia y peso. También cambia la altura total: una entrada a garaje que antes era suficiente puede dejar de serlo.

El aire acondicionado consume energía, pero la temperatura y la visibilidad condicionan una conducción segura. No renuncies al desempañado para ahorrar. Ventila al principio un habitáculo muy caliente y después regula una temperatura confortable. A velocidad alta, llevar las ventanillas abiertas también aumenta la resistencia aerodinámica; no hay una regla que convierta una opción en la más eficiente en cualquier situación.

Los consumos eléctricos, desde lunetas térmicas hasta asientos calefactados, también requieren energía. Desconecta los que ya no necesitas, manteniendo los que ayudan a ver y ser visto. En un eléctrico, la climatización influye en la autonomía, por lo que conviene contar con ella al planificar la ruta, especialmente con temperaturas extremas.

Híbridos y eléctricos: usar bien la energía

Un híbrido combina sistemas de propulsión. En un híbrido no enchufable, la energía eléctrica se obtiene del funcionamiento del propio vehículo, incluida la recuperación al desacelerar. En un híbrido enchufable, parte de la energía puede proceder de una carga externa. Tener batería no significa que todos estos vehículos puedan recorrer la misma distancia sin encender el motor térmico.

La frenada regenerativa transforma parte de la energía del movimiento en energía almacenada. Es útil, pero no recupera todo lo utilizado para acelerar. Evitar una aceleración innecesaria sigue siendo mejor que acelerar para recuperar después. Tampoco sustituye siempre a los frenos convencionales: ambos sistemas pueden trabajar conjuntamente.

La retención regenerativa depende del modelo, del modo seleccionado y del estado de la batería. Con batería muy cargada o determinadas temperaturas puede ser menor. Al iniciar el viaje, familiarízate con la respuesta y conserva la distancia de seguridad. Nunca presupongas que levantar el acelerador detendrá el vehículo con la misma intensidad en todas las circunstancias.

En un automático, utiliza las posiciones de conducción según el manual. No selecciones N para bajar una pendiente buscando un ahorro. Los modos de retención intensa o de descenso tienen funciones concretas y no aumentan mágicamente la energía disponible. El freno de servicio sigue siendo necesario cuando la deceleración del sistema no es suficiente.

Planifica las cargas considerando recorrido, temperatura, desnivel, equipaje y margen de batería. La autonomía que muestra el cuadro es una estimación: puede cambiar cuando cambia el consumo. Confirma que el cargador previsto es compatible y está disponible, y prepara una alternativa si su utilización es necesaria para continuar.

Durante la carga, sigue las instrucciones del vehículo y del equipo. No uses cables dañados ni soluciones improvisadas. La batería de alta tensión no es un elemento de mantenimiento doméstico. Si hay daños, avisos importantes o un incidente, comunica que se trata de un vehículo eléctrico o híbrido y deja la intervención técnica a personal preparado.

Leer la etiqueta sin confundir fechas y tecnología

La clasificación ambiental utiliza la categoría, el combustible, la tecnología y el nivel de emisiones homologado. Los años de matriculación de las tablas sirven como orientación general del parque, pero la asignación individual se comprueba con la matrícula en la DGT. Un cambio de propietario o una ITV favorable no convierte una etiqueta B en C.

Turismos y furgonetas ligerasCriterio técnicoIdea que evita errores
BGasolina Euro 3; diésel Euro 4 o Euro 5.No se obtiene por limpiar o reparar un vehículo anterior.
CGasolina Euro 4, 5 o 6; diésel Euro 6.La homologación importa más que una fecha orientativa aislada.
ECOHíbridos, enchufables de menos de 40 km y vehículos de gas que cumplan los requisitos aplicables de C.Una conversión a gas no basta por sí sola.
Cero emisionesEléctricos puros, de autonomía extendida, pila de combustible y enchufables con al menos 40 km.Un enchufable no es siempre ECO.

Las categorías de motos y vehículos pesados tienen criterios propios. No traslades automáticamente a una motocicleta la tabla de fechas de un turismo diésel. Tampoco deduzcas que un vehículo sin pegatina visible carece de clasificación: puede no haber colocado el distintivo, aunque la información conste en el Registro.

La colocación es voluntaria conforme a la norma estatal, sin perjuicio de lo que exijan otras administraciones competentes. Cuando se coloca en un vehículo con parabrisas delantero, va en el ángulo inferior derecho por su cara interior. Si no lo tiene, se sitúa en lugar visible. La V-19 de la ITV va en otra posición y acredita algo distinto.

Caso práctico: híbrido enchufable

Un enchufable con 45 km de autonomía eléctrica homologada entra en el criterio de Cero emisiones; uno con 35 km entra en el de ECO si cumple las condiciones exigidas. La frontera es 40 km. Que hoy su batería esté descargada no modifica la etiqueta registrada, aunque sí influye en cómo se mueve y en su consumo real.

ZBE, episodios de contaminación y ruido

Una zona de bajas emisiones es un ámbito delimitado con medidas de acceso, circulación y estacionamiento orientadas a reducir emisiones. La ley estatal establece el marco y los municipios concretan su aplicación. No existe una regla nacional que permita afirmar que todos los vehículos B pueden entrar siempre o que todos los C aparcan gratis.

Antes de viajar, consulta el ámbito exacto, el horario y las categorías permitidas. Algunas excepciones pueden requerir un alta previa o una autorización vinculada a la matrícula. Ser residente, llevar una persona con movilidad reducida o acudir a un aparcamiento no debe presumirse como permiso universal: hay que comprobar las condiciones de esa ordenanza.

Los protocolos por episodios de contaminación pueden añadir medidas temporales. Una ruta permitida en un día normal puede tener restricciones durante un episodio. La señalización y la información municipal vigente son las referencias prácticas; una captura antigua o una indicación del navegador no sustituyen una autorización.

Incumplir las restricciones derivadas de protocolos de contaminación o de ZBE está tipificado como infracción grave en la Ley de Tráfico, con multa general de 200 euros. No supone por sí mismo pérdida de puntos. El descuento, cuando proceda, no convierte la entrada posterior en autorizada: cada desplazamiento debe cumplir las condiciones.

El ruido también contamina. Evita aceleraciones innecesarias en parado, equipos de sonido molestos y uso injustificado del claxon. No hay un límite universal de decibelios que puedas aplicar a todos los vehículos y mediciones. El vehículo debe cumplir sus valores y condiciones de homologación, además de las reglas de circulación y las ordenanzas aplicables.

No está permitido circular con escape libre o con un silenciador ineficaz. Retirar elementos del escape para obtener más ruido o anular sistemas anticontaminación altera el vehículo y puede originar sanciones y problemas en ITV. Tener distintivo ambiental no exime de conservar en funcionamiento los sistemas que hicieron posible su homologación.

Mantenimiento y residuos: cerrar el ciclo

El mantenimiento preventivo evita pérdidas de rendimiento y averías. Sigue los intervalos del fabricante para aceite, filtros y revisiones; no todos los vehículos requieren las mismas operaciones. Un testigo de avería o un aumento anormal de consumo merece diagnóstico. Borrar el aviso sin reparar la causa no resuelve el problema.

El catalizador, el filtro de partículas y los sistemas que utilizan AdBlue tienen funciones diferentes. El filtro retiene partículas y necesita procesos de regeneración; el AdBlue ayuda a reducir óxidos de nitrógeno en sistemas compatibles. No se echa en el depósito de combustible ni sustituye al gasóleo. Ante un aviso, sigue las instrucciones, sin improvisar mezclas o recorridos a velocidad excesiva.

Al repostar combustible, apaga el motor y los elementos exigidos por las normas de seguridad, incluidos los dispositivos de comunicación como el teléfono móvil. Evita fumar, generar llamas o provocar derrames. Si te equivocas de combustible, no arranques para intentar llegar al taller: solicita asistencia antes de que circule por el sistema.

El aceite usado y ciertos líquidos y baterías son residuos peligrosos. No se vierten al suelo, al desagüe ni se mezclan con residuos domésticos. Consérvalos separados y entrégalos a un gestor autorizado o a una instalación que admita ese residuo. No todos los puntos limpios aceptan todos los residuos ni las mismas cantidades: compruébalo antes del traslado.

Los neumáticos usados también requieren recogida y tratamiento específicos, aunque no se clasifican de manera general como residuo peligroso. El taller es la vía habitual al sustituirlos. No deben abandonarse ni quemarse. Reducir su desgaste con presión correcta y conducción suave disminuye la necesidad de sustitución, sin retrasarla cuando su estado deja de ser seguro.

Al final de la vida útil de un turismo, entrégalo a un centro autorizado de tratamiento (CAT). El centro descontamina, tramita la baja definitiva y entrega el certificado correspondiente. Entregar el vehículo a alguien que simplemente dice que lo desguazará no equivale a obtener esos documentos. Conserva la acreditación de la entrega y de la baja.

Las cifras de este tema

ConceptoValorDetalle
Enchufable CeroAl menos 40 kmAutonomía eléctrica homologada
Enchufable ECOMenos de 40 kmCon requisitos de emisiones aplicables
ZBE: municipiosMás de 50.000 habitantesTambién territorios insulares y supuestos de más de 20.000
Incumplir restricciones ZBE200 €Sanción general de infracción grave
Descansos recomendadosCada 2 horasAntes si hay cansancio

Base normativa

Lo que se explica en este tema sale de estas normas. Los enlaces llevan al texto consolidado del BOE, para que puedas comprobarlo tú mismo.

Dudas frecuentes de este tema

No. Consume más que retener con el motor, porque en punto muerto el motor necesita combustible para el ralentí. Y además se pierde el freno motor.
Los eléctricos puros, los de autonomía extendida, los de pila de combustible y los enchufables con autonomía eléctrica suficiente.
No. Son trámites distintos. El ambiental depende de la categoría, la tecnología y el nivel de emisiones homologado, y se adquiere aparte.
A un punto limpio o a un taller que lo gestione. Es un residuo peligroso y su gestión está regulada.

Ahora compruébalo

Has leído la teoría. Estas son las preguntas del banco que la preguntan, con la explicación de por qué cada respuesta es la correcta.

Practica este tema con su test: Test DGT del vehículo.

Seguir leyendo

Guías que amplían lo de este tema o te preparan para el examen.

Etiqueta ambiental y conducción eficiente

Qué etiqueta le corresponde a tu coche según combustible y año, para qué sirve en las zo…

La normativa del patinete eléctrico en 2026

Qué obliga hoy a un patinete eléctrico en España: seguro, registro en la DGT, dónde pued…

Todas las guías

Las 17 guías del sitio, por temas.

Revisado el 19 de octubre de 2026. Texto de elaboración propia: no reproduce el manual oficial de la DGT. Ante cualquier discrepancia prevalece la normativa vigente. ¿Ves algo mal? Dínoslo.

Tests para practicar este tema

TestRutaTest
Pregunta 1
1 / 3000:00

En práctica, cada respuesta tiene su explicación.

Responde con 1 2 3 y pasa con Enter

0

Repaso de los fallos